El aumento de la esperanza de vida, el acusado descenso de la natalidad y los nuevos modelos de familia hacen prever una serie de dificultades a la hora de poder, tanto atender a los mayores por parte de los familiares, como de ser atendidos cuando, con el tiempo se alcance algún grado de dependencia.
Estas dificultades junto con el elevado costo de las residencias, la falta de recursos públicos, el futuro incierto de las pensiones y otros muchos factores nos llevaron a diseñar en 2004 un modelo residencial que nos garantizase envejecer con dignidad rodeados de familiares y amigos.
El Complejo Residencial Asistido es un proyecto cuidadosamente elaborado para conseguir una alta calidad de vida en un entorno social formado por personas afines que optan por cambiar de su vivienda actual a otra de menores dimensiones pero con todos los servicios y prestaciones asistenciales que con los años se precisarán.
